Literatura barrial.

domingo, 22 de febrero de 2015

Diario de viaje a San Salvador de Bahía.



calle de Bahía, semana previa al carnaval


Aeroparque Jorge Newbery. 1/2/2015. 9.00hs,  AM.
Griselda logra hacer el check in, Cielo y yo no lo logramos. La empleada de TAM nos recuerda que nuestros pasajes son sublow, significa que  están sujetos a  espacio en el avión. -El vuelo está completo. Las posibilidades de que viajen en este vuelo  son mínimas.- Me dijo la chica de Tam  de manera desalentadora y continuó -En caso de que se caiga alguna reserva, les aviso, dale ? A veces la gente se confunde con los vuelos internacionales y se va para Ezeiza. Vengan  por acá, más o menos en una hora.- Concluyó la chica de TAM,  y llamó al siguiente de la fila con la clásica inexpresividad argentina de atención al cliente.
Me retiro del mostrador con la cabeza gacha. Esta incertidumbre de no saber hasta último momento si vamos a viajar todos juntos es desesperante. Esperamos tener suerte. Al lado nuestro hay una familia rebosante de alegría. ¡Los detesto!
10.05 HS Am. Finalmente logramos hacer el check in. Estamos rebosantes de alegría como esa familia que hasta hace quince minutos detesté. A veces la alegría es transmisible, azarosa y oportuna. Estamos adentro.
Aeropuerto Gru de Sao Paulo. 01/02. 17.24 HS.
Hicimos trasbordo en el Aeropuerto internacional de Garulhos,  para tomar otro avión con destino a San Salvador de Bahía. El aeropuerto de San Pablo tiene las dimensiones de la localidad de Luis Guillón. Nos perdemos entre las escaleras mecánicas, las publicidades y los Starbucks; terminamos caminando como siete kilómetros. Cielo y yo no nos pudimos embarcar en el mismo avión que Gripi. Sin embargo, estamos muy contentos. En primer lugar, Griselda sólo deberá esperarnos dos horas en el aeropuerto de Bahía, porque conseguimos pasajes para el próximo vuelo. Y en segundo lugar, estamos con Cielito comiendo en Mac Donalds. El restaurante preferido de Ana Cielo. ¡O brigado Deus! ¡Cuidado Cielo, piso molhado! Sepan disculpar, estoy haciendo un curso acelerado de portugués. Beatriz Sarlo: no existe el “no lugar” muchacha. La suerte de tu lado siempre te hace sentir en casa.
 

centro histórico de Bahía.


02/02
Ya instalados en la ciudad histórica de San Salvador, nos decidimos con Gripi y Cielito a recorrerla en colectivo. 
“El problema radica en que los pobres quieren ser ricos, pero los ricos no quieren ser pobres” Decía un grafiti en un paredón del barrio de Itapuá, que pude leer desde la ventana de un colectivo. Itapuá tiene un mercadito repleto de frutas extrañas y ropa baratísima. Una playa pequeña con mucha gente, olas grandes y tibias que devuelven las flores de la  playa de al lado, donde se festeja Yemanyá, la ceremonia religiosa más festiva, según los bahienses. Pasamos la tarde tomando cerveza y escuchando las bombas de la fiesta, el mar verde se notaba enrebelado.
Como el Fernet con Coca Cola es la bebida típica argentina. La piña colada es puertoriqueña, el mezcal mexicano, y la chicha morada es peruana. La caipirinha es brasilera, y que bien la preparan en la plaza del Pelourinho.
03/02
9.00 HS AM.
Los desayunos en Brasil son muy coloridos. Así da gusto comenzar el día. Acá en el centro histórico de Bahía, lavan las calles con agua y  jabón.  Aunque usted no lo crea, desinfección colonial.
Mientras unto con manteca el pan, hojeo  una revista de turismo brasilera, donde señala a Buenos Aires como el lugar máis grande do mundo para comer carne. La revista titula: “Buenos Aires, Tudo Por Un Bom Bife”. “A boa qualidade da carne e a paciencia de quem a está preparando…”    
Praia do Barra. 15.30 hs.
Cielo le habla al mar como si fuera una persona: - Olas, pórtense bien, que acá vengo con mi mamá.- -Ya sé mar, que te gusta tirarnos con las olas, que esta es tu fiesta ( Yemanyá).  Nosotros también venimos a la fiesta.-
04/02.
Aquí en San Salvador de Bahía hay furor por los tatuajes, como en Buenos Aires. Sin embargo, el mejor tatuaje do mundo, se lo vi a un hincha de Talleres de Remedios de Escalada: Un plato de tallarines coloreado rojo y blanco, que ocupaba toda la superficie de su espalda. 
catamarán



 05/02 San Salvador- Bon Despacho.

Asumo que me da un poco de mareo viajar en Catamarán. Cielo me dice que no me preocupe, que me pasa lo mismo  que a Ally, (protagonista de una serie de Disney Chanel “Austin y Ally”) 
-¿Qué le pasa Ally?- Le pregunto. -Le da pánico escénico cuando tiene que cantar- Me contesta Cielito.
 Bahía es una ciudad sin perros. No cruzamos un sólo perro callejero en toda nuestra estadía. Se ve que la perrera brasilera trabaja como la KGB en Rusia. El movimiento perruno bahiense ha sido desterrado definitivamente, como los anarquistas a los lagers siberianos en la Rusia estalinista. ¡Maldito Iósif Stalin!
Bon Despacho- Valencia
En el bus con destino a Valencia, una señora chilena reclina su asiento, imposibilitando cualquier tipo de movilidad a Griselda. –Estas son las causas que impiden el progreso de la humanidad- me dijo jocosamente Griselda.

Costa do Dendé

Valencia- Isla Boipeba
Camino a Boipeba, pasamos por un pueblo llamado Taperoá. Toda esta región es selvática y de frondosa naturaleza,  se llama Costa do Dendé.
“A futuro está aquí Taporeá que cresce” cartel de publicidad inmobiliaria.
El micro avanzaba por el sendero zigzagueante, en medio de la selva. Pasamos por un pueblito llamado Nilo Percanha. Allí la tierra es colorada como en Misiones. Seguimos andando hasta Torrinhas, para Boipeba. El viaje no deja de ser movido, demorado e incómodo, pero la jungla se va colando por la ventana y cambia el aire.Allí nos bajamos del micro y subimos a una lancha rápida que nos cruzó en aproximadamente veinte minutos a la isla. La lancha vuela en el oleaje mezcla de mar y río. Gripi ajusta a Cielo a su lado y la isla nos recibe con sus piscinas de agua salada.
pintura en Isla Boipeba.

Ya alojados en la morada de Quilli. Nos proveímos de cerveza y papas, agradecimos la hospitalidad brasileña que nos brindaba cama, heladera y cocina a 70 reales la diaria, y cerramos la nochecita observando el árbol de cacao de nuestro anfitrión. Cielo quiere escribir el diario conmigo y filmar videos. Cielo cita una frase de Austin y Ally “Mi cuento es tan corto que cuando lo leas estará en blanco” Después ella agregó: “En realidad, mi cuento es tan largo, que cuando lo leas estará la luna y el sol”
Esperando que se friten las papas. Largué a Cielo y a Gripi la típica pregunta de un test psicológico laboral. Si te dieran a elegir tan sólo una cosa para llevar a un isla, ¿Qué cosa llevarías? Gripi inmediatamente respondió: cinco kilos de yerba Playadito. Yo contesté, una caña de pescar, y Cielo, dijo que llevaría ropa, en lo posible puesta.
Mientras degustábamos la última Skol, que quedaba en la heladera, Gripi me cuenta una anécdota: -Una vez, la madre de un compañerito de Cielo del jardín, me  preguntó- -¿Vos sabés porqué le puse Patricio de nombre, a mi hijo?, imaginate Mauro, yo realmente no sabía, y para serte sincera, mucha intriga tampoco me generaba. Así que arriesgué: -Por el amigo de Bob Esponja, tal vez...-
Ja, ja... no podía parar de reírme,  tentado, le pregunté: -¿qué te dijo la madre después?-   -Nada, no me dijo nada,  puso cara de orto, obviamente, pero no me dijo nada-  Nos reímos tanto que después no  nos podíamos dormir.




06/02
¿Se puede ser feliz viviendo en pareja?
¿Ustedes conocen un matrimonio feliz?
Estas son las preguntas que me hago después de pelearme con Griselda por enésima vez. Evidentemente ella se dejó influenciar por el nuevo libro de Yasmina Reza “Felices los felices” En el cual, la escritora entreteje -en sus más de veinte relatos- una trama en donde los personajes a pesar de ser muy cercanos, parecen no tener nada en común. Cada uno de ellos ira relatando las mismas decepciones de la vida conyugal: insatisfacción sexual, pleitos y rupturas,  infidelidad, son algunos de los temas recurrentes en la obra. La autora sostiene que la vida en pareja es un verdadero infierno. ¿Una mirada demasiado escéptica de la autora? No sé. En este preciso momento no estoy en condiciones para contestar esta pregunta.
07/02
Cada día que pasa acá en la posada de Boipeba hace más calor. Es muy dificultoso dormir, no sólo por las altas temperaturas, sino también por la enorme cantidad de bichos que zumban alrededor de nuestra cama.
Ayer tuve una pesadilla. En el sueño éramos secuestrados mis amigos y yo, por un grupo de personas muy oscuras. Recuerdo del sueño, que estaba tomando una cerveza con mis amigos en un kiosco del barrio de 9 de abril- Camino de Cintura al fondo- cuando de repente, apareció un auto Duna cascado, con cuatro facinerosos a bordo.  Los secuestradores nos subieron de prepo al auto, y nos llevaron a su aguantadero, una casita en Llavallol.  En el momento que comienzan a revisar nuestra documentación, descubren que la foto de DNI de mi amigo, es una pirámide humana pero de tortugas marinas. Los secuestradores, más precisamente la mujer, se muestra curiosa ante la foto de DNI de mi amigo y también por mis pertenencias. Me revisan la billetera vacía, y me piden plata. Les digo que tan sólo me quedan 940 pesos depositados en la caja de ahorro. Me dicen que los vaya a retirar del cajero, y para asegurarse de poder comunicarse conmigo, me dan un teléfono gigante de línea, (con fax y todo). En el cajero me peleo con dos hermanos mellizos que me apuraban a los gritos. Ellos llaman a la policía, yo salgó corriendo de allí. Me encuentro con Griselda en la rotonda de Llavallol, y le cuento todo.  Ella me aconseja que me vaya a la casa de mis viejos. La dejo a Griselda y me subo a un colectivo. Cuando intento poner las monedas en la máquina expendedora de boletos, empieza a caer un montón de monedas, como una cascada de monedas. Me disculpo con el chofer. Él reniega porque le desconfiguré la máquina, y me dice que la única manera de solucionar este problema, es que lo invite a comer una ensalada. ¿Una ensalada? le pregunte absorto. Si, podes prepararla en mi casa, si quieres. Contesta el chofer y continúa conduciendo. Al final de la pesadilla, me bajo del colectivo y me voy caminando hacia las casa de mis padres. Intentó utilizar el teléfono para llamar a mi vieja, pero me equivoco de tecla y presiono redial, me atienden los secuestradores. Corto desesperado, e intento llamar a otra persona. Otra vez presiono redial, me atiende a los gritos un secuestrador y cortó. Y otra vez así, y así, hasta que me despierto.        
08/02.
“El aire de mar es como el efecto de la marihuana”
Ayer a la noche nos encontramos con Churrasquiño – nuestro aliado en la isla de Boipeba- le preguntamos por un hospedaje barato en Morro de San Pablo, y él nos soltó las palabras claves, como Don Juan Matus a Carlos Castaneda:
“Fondo da vila, pousada de loro, di parte de Churrasquiño das Boipeba, 79 reaís diarios.”

Playa morere.

09/02
Decidimos quedarnos dois noites más en la pousada de Quilli. El lugar es excelente, porque tiene cocina. Griselda y Cielo fueron a la praia, yo me quedé limpiando el pescado para comerlo frito en el almuerzo. El pescado es enorme, para mi es caballla. Antes de marcharse a la playa, Cielo miró el pescado y dijo:  -Pá, mejor preparame una cangreburger-


cangrejo.



10/02
Hoy fuimos de expedición a la playa de Moreré. En el camino nos cruzamos con un lagarto color verde y naranja. Desde Boipeba hasta Moreré hay siete kilómetros de distancia, yendo por la playa.
Llegamos exhaustos a Moreré, un pueblito de pescadores y alucinados. Al llegar vimos unos muchachos que comían langostas enormes, como la del capítulo de los Simpson, donde Homero cría a la langosta, pero se la termina manducando con lágrimas en los ojos. También conocimos a un argentino, que hacía cuatro años moraba en la isla. Federico, había generado familia, trabajo y casa, sin despegarse de las piscinas naturales. Nos explica sobre las escuelas y los centro de salud. Miramos a nuestro alrededor y el ronronear de los pájaros y las rosas chinas enormes, van componiendo un paisaje bucólico. Los efectos narcotizantes de la isla  nos obligan a quedarnos.
11/02
Eu estou muito contente. En la radio anuncian que Brasil va a ser en los próximos diez años una nación bilingüe. Por el portugués cerrado de algunos isleños, me parece un desafío inalcanzable.
Las tres marías son brasileras, no sólo argentinas. Comprobado. Mi cielo se mueve conmigo.
Frozen es la película angular en la vida de mi hija Ana Cielo, como el libro El Capital de Karl Marx para Vladimir Lennin. Frozen le permite a Cielo simbolizar todos sus hechos cotidianos. La etapa superior del socialismo es Frozen para Ana Cielo.
El salario mínimo vital y móvil para los brasileros es de 400 reales. Los precios son similares a los nuestros. Nadie parece tener un solo trabajo. Pero tienen el mar, no nos olvidemos.  
Avistando una estrella de mar.

12/02
La televisión brasilera es muito morbosa. Recurre a golpes muy bajos como estrategia para aumentar su rating. En el noticiero de la mañana, mostraban la rehabilitación que lleva adelante una nena con un tumor cerebral. Ayer a la noche, vimos un programa de entretenimiento que mostraba bloopers de niños muy pequeños que sufrían golpes y caídas al suelo. En la novela que miran Gripi y Cielo acaban de arrojar a una paralítica a una pileta, con silla y todo. Es tranquilizador saber que la televisión argentina puede irse un poco más al carajo. Jorge Rial, tranquilo, hay mucha tela por cortar todavía… 
Pescador de boipeba

13/02
Ayer fue el día más decepcionante de nuestras vacaciones. Abandonamos la isla de Boipeba y nos dirigimos a Punta Arena, Itaparica. El  mero hecho de alejarnos de la isla influyó de manera negativa en nuestro estado de ánimo.  A este hecho, se agregó que en la terminal de ómnibus, Griselda perdió dinero. Esto desató un pleito entre nosotros. Prácticamente estuvimos distanciados todo el día. Sin embargo, a la noche, cuando caminábamos sobre la rambla de Puerto Arena, las lucecitas amarillas, que se veían del otro lado de la bahía, dibujó una sonrisa en nuestros rostros. Realmente fue un momento redentor.
En la playa observo una familia muito numerosa, y descubro que los pibes, al recibir el pastel de camarao, lo primero que hacen es convidarles a sus padres y a sus tíos. Increíble, algo imposible de pensar en mi propia familia.
No sé si todas las mujeres de acá son bellas, pero se comportan como si lo fueran. Ese es el secreto de la mirada, la más trascendente siempre es la propia, después y en fila, afectuosamente, vienen todas las demás.
14/02
-Ahora sabemos dónde van a parar los perros de San Salvador de Bahía.- Me dijo Gripi, después de masticar una y otra vez “carne do sol” un plato típico de Brasil, que es una especie de estofado con carne muy dura.
Lo que es increíble en Salvador, es la relación que tienen las personas con el mar. Las personas viajan en lancha, barco y Catamarán, de una isla a otra. Como nosotros viajamos en tren eléctrico a Monte Grande.
15/02
En pleno carnaval, medio ebrio, leí  la siguiente frase escrita con fibra en un teléfono público:
“O fim está próximo. O senior Cristo Jesus está voltiando”
filhos de gandhi

16/02 San Salvador- Sao Paulo.
Emprendemos el regreso a Buenos Aires.
En la pantallita del avión aparece un juego de preguntas y respuestas. Usted sabe lector, que sólo la pintura de un  Boing 747 pesa más de media tonelada. Si señor, seiscientos kilogramos de pintura, lo que representa al peso equivalente de cien elefantes. Aunque usted no lo crea.
Distancia de San Salvador a Sao Paulo: 1530 kilometros.
Pedimos en Starbucks agua caliente para  el mate. El empleado displicentemente nos contestó que no podía. Le preguntamos: ¿ Por qué? Por poco nos cuenta que debía pedir permiso a la casa central en Estados Unidos, bla,bla, bla... Nos fuimos raudamente de allí.
San Paulo- Buenos Aires.
Arribamos a Ezeiza sin mayores complicaciones. Mi mamá junto a mi sobrinita Ámbar nos pasan a buscar en auto. ¡Eu estou muito feliz! ¡O´brigado Deus!



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, qué bueno tu relato.
Se nota que te gusta escribir, lo hacés muy bien.
Estoy yendo para Salvador y Boipeba en unos meses.
¿Te resultó sencillo movilizarte dentro de la isla?
¿Cuánto pagaste en promedio los hoteles?

Muchas gracias por tu tiempo!

Saludos,
Omar

Anónimo dijo...

Hola Omar, en la Isla no hay auto, para cruzarla de punta a punta hay un tractor. Boipeba-Morere. igual todo queda muy cerca, se puede recorrerla caminando. Nosotros pagábamos 70 reales diario la posas, pero ronda el precio 100 y 200 reales. Mucha suerte en tu viaje! Escondete!

Anónimo dijo...

Me encantó!
Se puede vivir en pareja y, sobre todo, viajar!