Literatura barrial.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Relatos de la lucha social V







La última semana, el microcentro se vio desbordado por marchas de protestas de diversa índole, los docentes, los empleados de AFJP, etc, etc. El equipo periodístico de Escondete! decidió participar activamente de estos fenómenos sociales, un poco por nuestro carácter intransigente y rebelde y otro poco porque no se nos ocurría nada. Ese mediodía de calor recalcitrante nos encontraba en la avenida Alem al 600, apoyando con nuestra mediática presencia el reclamo por la formalización laboral de los motoqueros mensajeros. Cuando entre la multitud divisamos la brillante chaqueta, la visera color bermellón y la mirada de un soñador detrás de una gafas espejadas.
-¡Delibery, jodeme! ¿Sos vos?- gritó Gripi dejando por un momento de lado su habitual objetividad periodística.
El máximo exponente de la lucha del catch, el ídolo de los niños humildes, el inventor del topetazo volador derrapaba en círculos por la avenida Alem, haciendo flamear una bandera roja y negra que llevaba las siglas de la agrupación “Jinetes del Asfalto”. Al divisarnos, frenó de golpe.
-¡Chicos, que gusto, ustedes acá! ¿Cómo andan?-
-¡Fas-ci-na-dos!- Silabeamos a coro.
-No sabíamos que hacías estas exhibiciones. ¡Muy bueno che!- lo animamos.
-Y si... No está bien que yo lo diga pero tengo una formación muy completa viste, hice muchos años patín artístico en el club Victoriano Arenas también, un poquito de todo. Lo que se dice polirrubro delfín- exclamó un Delibery agrandado.
-Con lo del patín. ¿No se te ocurrió ir a lo de Tinelli? ¿Por qué no explotar esa faceta?- preguntó una Griselda perspicaz.
-Claro muñeca, eso fue lo primero que pensamos con mi manager- contestó Delibery mientras con un gesto me pedía una seca. -Lástima que el cabezón nunca nos devolvió un llamado y cuando insistí, un productor me amenazó con hacerme echar del canal. Aunque al principio nos desanimamos, yo tenía fe, sabía que algo más grande se venía... Y no quiero quemar la primicia, pero tenía razón- aclaró esto último casi en un susurro.
-¡Uy Brian, no nos dejes con la intriga! ¿Qué se viene? ¿Luchando por un sueño?- arriesgué excitado.
-Shhh, emotion, no avives a la gilada que acá en el medio artístico son todos aves... Esto se va cayendo che. ¿Ustedes tienen algo que hacer?-
Nuestro olfato periodístico, una vez más, había acertado y olvidando nuestro ajustado presupuesto decidimos reventar los últimos Tickets Restaurant e invitar a Brian con una suculenta pizza de muzzarella con morrones, regada con abundante cerveza imperial. El mozo nos atendió con brillantez y eficacia. La demora duró el destapar de una cerveza. La espuma subió como la voz de Delibery que se derramaba en el ambiente. Sin quererlo, nuestra mesa comenzó a llamar la atención, y al detectarnos, unos pibes se acercaron a pedirle un autógrafo al astro. Cuando la cosa se calmó pudimos retomar nuestra conversación.
-¿En qué te metiste Delibery?- pude preguntar al fin.
-Es la oportunidad de mi vida, man, así de corta te la hago. Después de golpear muchas puertas se me dio: ¡Me llamó Tinelli!-
-¿Para bailando, patinando, acqua dance?- preguntó una Gripi expectante.
-No, se llama Comiendo... Comiendo por un sueño. Es el proyecto para el año que viene, como lo de Marley con los bichos, bueno, pero con una vuelta de tuerca más-
-Ah, mirá vos- asentí sin entender demasiado.
-La semana pasada tuve la primera entrevista. Nos citaron al canal, digo nos citaron, porque no soy el único famoso, entendés...
-¿Quién más está?- pregunté.
-Todavía falta confirmar pero en el pasillo del canal me crucé con Cristian Mercatante, ex bar; Tamara Paganini, ex gran hermano. Ellos mismos me dijeron que están tratando de cerrar con Matías Camisani, pero parece que el día de la entrevista se quedó dormido...-
-¿De qué se trata el programa? ¿Cocinás en vivo?- quería que vaya directo al grano.
Delibery resopló, luego se secó la transpiración con una servilleta y continuó:
-Ehhhh... la idea central del programa es romper con las barreras culturales; hurgar en uno de los tantos tabúes de nuestra sociedad, y para eso hay que cruzar límites... ¿Entendés? ¡Esta es una sociedad muy pacata!
-No entiendo ¿Qué te comés, una persona? ¡Eso es canibalismo!- Lo incriminé tomándolo de la chaqueta.
-No, descerebrado. Esto es un show de televisión- contestó Brian mientras se sacudía la solapa.
-¿Entoncesss?- gritó una Gripi frenética.
-Como mierda de diferentes personas: del gerente de programación, de los agentes publicitarios, de los columnistas de chimentos, de los televidentes que llaman a un 0-800 y fundamentalmente del conductor- Explicó Delibery pedagógicamente y prosiguió:
-Ojo, todo bien preparado y con una superproducción detrás- continúo Brian abriendo los brazos. -Los mejores chef del país: Francis Mallman, Dolly Irigoyen, Pablo Massey, el chino del Gourmet, mucho cocinero pesuti... Y tenés que ver el vestuario… Hay unos baberos diseñados por Benito Fernández que te calzan como un guante-
-¿Y quién gana?-pregunté atónito.
-Eso lo define el jurado. Moria Casán, Sofovich, María Laura Santillán, gente del medio, con mucha experiencia en esto...-
-Eso es cierto y está bueno que sea así, eso te deja tranquilo- afirmó una Gripi convincente.
-Seguro, mañana mismo arranco el training. Primero voy a empezar con excrementos de insectos, luego con excrementos de anfibios. Por último, voy a probar con caca de bebé. Creo que si entreno duro mis papilas gustativas y mi estómago podrán resistir cualquier mierda.
- Excelente Delivery- sentencié al verlo tan entusiasmado.- Que te puedo decir… Mucha mierda en este nuevo proyecto ¿No?-
- Gracias chicos, son una masa. Yo pago, guarden esos tickets que recién empezó el mes-.
Delivery se calzó la gorra, dejó 5 pesos de propina, nos guiñó el ojo y se marchó dejando un estela de humo en el asfalto.

Gripi-Mauro.