No te lo pierdas! Nuevo post en: Un paso más en la batalla.
Hemos dicho Escondete!
sábado, 10 de noviembre de 2018
viernes, 28 de septiembre de 2018
domingo, 12 de agosto de 2018
Un paso más en la batalla.
No se pierdan el nuevo blog → Un paso más en la batalla
Un anotador pedagógico al servicio de la comunidad. Por este mismo canal, no te lo pierdas!
Un anotador pedagógico al servicio de la comunidad. Por este mismo canal, no te lo pierdas!
jueves, 8 de febrero de 2018
Diario de viaje a Uruguay “El regreso”
Día 1
5.15 AM. Tomamos el
colectivo línea 37 cartel Ciudad Universitaria en su terminal de Lanús.
8.10 AM. Aeroparque,
viajamos en un Boing 737 hacia la ciudad de Punta del Este.
9.30 AM. Desde el
aeropuerto de Punta del Este, caminamos cargando nuestras mochilas hasta la la
garita de colectivos. Cruzamos la ruta y esperamos 40 minutos el colectivo
local, que nos llevó a la terminal de buses de Punta del Este.
En la terminal de ómnibus de la península uruguaya, veo el
ir y venir de micros. El cigarrillo para muchos uruguayos resulta ser un hábito
saludable, por lo menos, eso parece a simple vista: veo a una madre, alrededor
de 50 años, que ofrece un pitillo a su hija (16-17 años). Mientras esperan su
ómnibus, conversan y fuman placenteramente.
¡Punta del Este es carísima! Para que se den una idea, un
paquete de puchos Nevada, cuesta 150 pesos uruguayos.
Corrección, extendemos nuestra indignación a todo el
territorio uruguayo, los puchos están eso…
(Nota del redactor, a posteriori).
![]() |
| Mirador del Camping El Cocal. |
20.30 PM. Llegamos al
camping El Cocal, ubicado a unos pocos kilómetros del pueblo La Esmeralda. En un
primer momento creímos haber encontrado el lugar ideal para acampar, pero con
el paso del tiempo fuimos tomando conciencia de los obstáculos que pone la
administración del camping al buen acampante.
Alquiler de parrilla: 50 uruguayos.
Recarga de celular: 20 uruguayos.
Agua caliente: 20 uruguayos.
Día 2
Nos levantamos a la mañana y mientras tomábamos unos mates
con mi compañero y el sol nos comenzaba a blanquear como a un filet de merluza,
caímos en la cuenta de que estábamos en la peor seudo parcela del camping,
Mauro comenzó una búsqueda juiciosa de una nueva morada. El destino quiso que
una pareja surfer buscara nuevos horizontes en las playas charrúas y nos
legaron, sin querer, el espacio más fresco y organizado de Rocha. Establecimos,
envalentonados por nuestro éxito de principiantes, que el objetivo
primordial del día era buscar por todos lados: playa, pueblo, ruta; un alambre
para fabricar un símil de parrilla.
Segundo objetivo: conseguir macoña.
“Mi primer alimento
fue leche materna me enchufaron nesquik como cosa buena Yogures Petit me
compraba mi abuela Serenito, Yimmy, postrecitos de mierda…” Cantamos Caca
en la cabeza de Sofia Viola antes de ir a dormir.
Día 3
“El que lee esto es un torpe.”
Día 4
Todas las vidas son interesantes. Hoy en la noche llovió un
ratito y con Mauro cerramos el cierre de la carpa a la madrugada y volvimos a
dormir plácidamente como si estuviéramos en Escalada. Con tanta actividad
diurna: subir y bajar dunas para ir a la playa, prender fuego, unas diez veces,
enfocar con la linterna la comida para ver si esta cocida, o bañarte con gotas
de aguas hirviendo, pueden ser actividades sumamente desgastantes, pero resulta
la mejor receta para dormir como un bebe recién bañado y comido.
Poemas de Cielo
Muchas dunas, mucho
sol, en este mar, siempre soy yo.
Arena en mis pies, mar
muy profundo, pero con una sonrisa, yo me tomo un jugo.
Lluvia
Los onerosos y precarios servicios del camping generan
creatividad y resiliencia en nuestro equipo, después del cambio de parcela,
estamos como queremos.
Hace cinco horas que llueve intermitentemente, por suerte
tenemos tortillas santiagueñas que hicimos ayer a la noche. Una chica muy
simpática y amable me invitó a un encuentro de poesía, que se realizará en el
camping el fin de semana que viene. Me parece una propuesta genial, pero pensar
en tantos días en una carpa con esta lluvia, me parece una condena medieval. Hasta
que no salga el sol en la isla de Guiligan, creo que con Mauro no nos va a
entusiasmar nada, ni un asado con vino tinto en la finca de Pepe Mujica.
¿En qué se diferencia un ser humano de un animal?
Yo me diferencio de un animal porque puedo resguardar el
alimento del alcance de las hormigas, y la leña seca dentro de la carpa cuando
llueve. La esencia probatoria del paso del hombre en el mundo es su trabajo,
dijo Carlos Marx.
Lucha de clases
Escuchamos canciones melódicas en la radio uruguaya:
“Darte un beso es como tomar un vaso de agua helada” Estas y
otras comparaciones por el estilo suenan y suenan en la radio del pueblo de
Castillo. Griselda larga la siguiente reflexión marxista:
Cuando merma o afloja la lucha de clases, cuando los sujetos
sociales se alejan de los asuntos públicos, se vuelcan a los asuntos amorosos
del tipo romántico e histérico. Dijo Gripi y me quedo pensando en el reggaeton,
la cumbia comercial y otros géneros musicales por el estilo.
Filosofía veraniega
En estas vacaciones, el equipo de Escondete! llegó a la
siguiente revelación filosófica: no tiene ninguna importancia decir o no decir
“yo”. Claro que cada uno de nosotros tiene su nombre. Nos llamamos Cielo, Gripi
y Mauro, claro que sí, pero nos llamamos así por costumbre, tampoco queremos
llegar al extremo donde ya no se dice “yo”. Pero ya no somos “Uno” sino
“múltiples”, como las hormigas, aunque mates mil hormigas, seguramente en media
hora la tendrás nuevamente invadiendo tu alimento, porque no son “una”, sino
“múltiples”.
El pensamiento más revelador y productivo que logró alcanzar
Escondete!,en lo que va de vacaciones, “Las hormigas son tremendas…”
![]() |
| Esmeralda: 20 km de playas vírgenes. |
El Cocal
Esmeralda, un lugar paradisiaco. Más de veinte kilómetros de
extensión de playas vírgenes. En el kilómetro 273,5 de la ruta 9 que va al
Chuy, si doblan a la derecha, se toparán con este pequeño bosque plagado de acacias,
coníferas y eucaliptos. Seis kilómetros hacia el mar, se encuentra el camping
agreste “El Cocal” La administración del camping cobra 350 pesos uruguayos por
persona y por noche. En esta geografía de dunas y cielo estrellado, el
constante rugir del océano atlántico, lo harán dormir como un angelito. Eso sí,
el servicio del camping es, por decirlo cristianamente, sumamente precario: el
agua de la ducha te congela o te cocina, no hay punto intermedio. El camping es
tan agreste que no cuenta con ningún tipo de asistencia al buen acampante. Ah,
me olvidaba, se llama “El Cocal” porque en sus costas hay un barco encallado,
que llevaba ese nombre.
El lugar cuenta con veinte empleados y están todos papando
moscas. Nos cuesta hablar mal de la administración, porque a pesar del precario
servicio que brindan, nos hemos encariñado mucho con su dueño, Carlos. Se
parece mucho al compositor y músico Leo Maslíah, también queremos mucho a su
hija Martina y a su nieta Julia, por lo cual, no vamos a entrar más en detalles.
El lugar está buenísimo. Eso sí, tomen sus propios recaudos.
Cumbres Borrascosas
Griselda lee en voz alta la novela Cumbre Borrascosas de la
autora Emily Bronte, bajo la sombra de una conífera, mientras cebo mate sin
palo y Cielo juega con sus muñecas.
La novela se sitúa en la Inglaterra rural victoriana del
siglo XIX, y para ser sintético, Ellen, la criada, relata a un arrendador, la
historia de un amor fallido entre Heathcliff y Catherine, los personajes
principales de esta historia romántica y tormentosa.
La novela esta buena para leer detenidamente en un lugar
donde no se cuenta con energía eléctrica, ni motores a combustión, ni
amplificadores de música. El Cocal, cual granja rural o finca del siglo XIX, es
el lugar ideal para cometer esta empresa. Una sola cosa, lo único que no me
cierra de la novela, es que la criada Ellen, relata la historia, con unos
matices y un vocabulario tan florido como si fuera el mismísimo Flaubert en
Madame Bobary. Característica muy propia de las novelas del siglo XIX, donde
los personajes, ya sean sirvientes, campesinos o mendigos, hablan como si
hubieran sido educados cual hijos de reyes.
Día seis
Clínica de rehabilitación
Amanecimos con un sol radiante climatizando la carpa a las
siete y media de la mañana. Decidimos en la última asamblea que no vamos a
cocinar por la noche, así es que el menú será el del mediodía, recalentado. Nos
dimos cuenta que el camping El Cocal podría funcionar tranquilamente como una
clínica de rehabilitación, caminando todo el día, tomando vino caliente, sin
macoña que fumar. Para colmo, para llegar al mar hay que caminar mil quinientos
metros y escalar cuatro dunas desérticas. El trabajo es tan arduo que a las diez
de la noche estás tan agotado/a que lo único que te pinta es descansar. Se ve
que el problema de Maradona fue siempre, básicamente, que tuvo mucha guita y mucho
confort. En pocos días la Esmeralda logra lo que ningún psicoanalista lacaniano
logra en diez años de análisis: que dejes los vicios, que te pongas a laburar
en serio, y que te lleves bien con el resto, porque sino te toca hacer todo
solo. Sabiduría uruguaya.
Día siete
Por Cielo.
7:30 de la mañana.
Comencé con mate cocido y un durazno. Después una chocolatada, no mucho después,
comí arroz con fideos y una salchicha. Después, haciendo regalos para amigos, y
después lavando ropa, y no tanto después, fui a la playa que estaba re bien y vi
tres cadáveres: un delfín rosa
agujereado por pájaros que comen muertos, una enorme mantarraya, y un cangrejo
enorme de distintos colores. Metiéndome 2 veces al mar y también escuchando leer
a mamá Cumbres Borrascosas.
Día ocho
De Guatemala a Guatepeor
Se desata una tormenta eléctrica, con vientos propios de un
huracán. Gripi, Cielo y yo entramos en pánico. La carpa se mueve tanto que
parece la casa de Dorothy, minutos antes que la arrastre un huracán hasta la
tierra de Oz.
Miramos hacia afuera, el resplandor de los relámpagos nos
aterroriza. Nos abrazamos e imploramos ayuda a Dios, a la madre naturaleza y a
la Pachamama.
5.30 AM. La tormenta corre a otras latitudes. Hemos
sobrevivido. ¡O brigado deus! ¡Vamo arriba,vó!
7.30 AM. Descansamos plácidamente hasta que un sol
incandescente incinera la carpa. Salimos raudamente a buscar una sombra reparadora.
Día nueve
El menú del día de hoy fue fideos con salsa. Picamos una
cebollita, un ajo y hervimos un choricito de cerdo, para desgrasarlo vó. Luego
metimos todo a la sartén para saltearlo. Pero como teníamos muchas, pero muchas
ganas vó, de tomar mate y no contábamos con más agua caliente que con la que
desgrasamos el chori, no nos quedó otra, e inventamos el Chorimate. Cada sorbo
humeante y saborizado a carne de cerdo nos permitió, no sólo saciar el deseo de
tomar mate, sino también el deseo de degustar carne, todo al mismo tiempo.
¡Increíble invento! Un método propio de la granja de rehabilitación o de los
astronautas. Hemos dicho, Escondete!
De acá volvemos curados, cueste lo que cueste. ¡Vamo arriba,
vó!
Día diez
![]() |
| Pizzas a la parrilla en el encuentro de poetas. |
Encuentro de poetas
Durante todo el fin de semana se realizarán distintas
actividades organizadas por un grupo de poetas trashumantes, que se dieron
encuentro, acá, en el camping “El Cocal”.
Nosotros, chochos de estar en el lugar indicado por
casualidad, participamos del fogón que se hizo ayer a la noche. Había una poeta
francesa, un poeta paraguayo, dos poetas brasileros, muchos poetas uruguayos y un
par de argentinos. La tertulia entretenida y agradable, como primera cita, con
excepción de los chistes racistas y misóginos que contaron unos poetas
uruguayos y los poemas yoicos y catárticos que se suelen escuchar en estos
eventos, cerveza helada Patricia y literatura salada.
Noelia, la organizadora del evento, cual Auxilio Lacoucure
en la novela Amuleto, de Roberto Bolaño, madre de la poesía latinoamericana,
era la que dirigía la batuta, y su liderazgo resultaba legítimo y necesario
para todos los allí presentes. Nilson de Souza, poeta anarquista, librero
independiente, prometió durante toda la tarde, hazañas con el fuego y proezas
físicas, cual Don Genaro en Viaje a Ixlan. Pero a último momento, se bajó de la
velada,ya que se quedó durmiendo en la carpa. ¡Qué acto tan poético el de
Nilson! Pensé para mis adentros. Un brasilero que reside en Rivera, ciudad
brasilera fronteriza con Uruguay, recitó un poema en portuñol, que me pareció
surrealista y de calidad forexport.
Las pizzas a las parrillas y los vasos de vino fueron corriendo
de mano en mano entre los poetas y los versos cual ramas secas arrojados al
fuego. Yo oficié de fogonero, alimentaba el fuego para que el barco poético no
se encalle y siga en movimiento. Gripi amasó unas pizzas crujientes y recitó dos
poemas de nuestro repertorio Escondete!
Asado Nuestro
“Asado Nuestro, que aún estás ardiendo…
Santificado sea el cuero del vacío, como así la tripa gorda, la falda parrillera, los chinchus dorados y las morcillitas bombón.
Venga a nosotros lo tierno,
Hágase Tu Voluntad, así en la entraña, como en los fuegos…
El chori nuestro de cada día, dánosle hoy.
Y perdona nuestros atracos hambrientos,
así como nosotros perdonamos a quiénes asan a la parrilla y no nos invitan…
Y no nos dejes caer en la devaluación,
más líbranos de todo Macri. Amén."
Santificado sea el cuero del vacío, como así la tripa gorda, la falda parrillera, los chinchus dorados y las morcillitas bombón.
Venga a nosotros lo tierno,
Hágase Tu Voluntad, así en la entraña, como en los fuegos…
El chori nuestro de cada día, dánosle hoy.
Y perdona nuestros atracos hambrientos,
así como nosotros perdonamos a quiénes asan a la parrilla y no nos invitan…
Y no nos dejes caer en la devaluación,
más líbranos de todo Macri. Amén."
Comparsa mental.
El piensa que
yo me angustio
porque en pocos días,
cuando esté de vuelta en el trabajo
extrañaré a mis bebés…
Me llegan las llamadas pérdidas de mi mamá,
en mensajes de textos.
Por suerte, siempre hay un caballero que me ayuda a subir el carrito en las escalinatas de la estación de trenes.
Me gusta viajar pegada como mosca a la ventana
y mirar a través de los rayos de sol las pelusas que flotan en el aire.
Escribo algunos versos en la tapa de un diario evangélico:
“La claridad salió de mi con la forma de mis hijos.
La luz esta adelante y no en un punto fijo”
porque en pocos días,
cuando esté de vuelta en el trabajo
extrañaré a mis bebés…
Me llegan las llamadas pérdidas de mi mamá,
en mensajes de textos.
Por suerte, siempre hay un caballero que me ayuda a subir el carrito en las escalinatas de la estación de trenes.
Me gusta viajar pegada como mosca a la ventana
y mirar a través de los rayos de sol las pelusas que flotan en el aire.
Escribo algunos versos en la tapa de un diario evangélico:
“La claridad salió de mi con la forma de mis hijos.
La luz esta adelante y no en un punto fijo”
Día 13
Santa
Teresa.
Arribamos en
el día de ayer al camping de Santa Teresa: Fortaleza. El parque nacional es
inmenso, arbolado. Hay lagartos, cotorras australianas, serpientes, hurracas, y
miles de acampantes, diseminados a lo largo del predio, cual campo de
refugiados. El Camping es regenteado por los milicos uruguayos y esta condición
le da un colorido particular al camping. A la noche, un jeep militar verde, recorre
los senderos que bordea la zona de acampe, controlando que no suene música
demasiado alta, y que los fuegos de los parrilleros no se desborden.
Carla, una
acampante brasilera, nos cuenta que, en la noche de ayer, se acercó a un
militar que estaba apostado cerca de los baños del camping, y sin vacilar, le
pidió lumbre para encender su porro. Cuando regresó a su carpa con el cigarro
florido encendido, dice que pensó en sus amigos de Brasilia que, a su regreso,
cuando ella les cuente no le iban poder creer: el primer faso legal…
Nos reímos a
carcajada de la anécdota de Carla. Luego, yo le pregunté porque hablaba un
español tan fluido. Entonces, ella nos contó que vivió en la ciudad de México
ocho años, que trabajó en una empresa mexicana, pero que no se aguantó y se
volvió a Brasil. Cielo, que hace rato esta fascinada con México, le preguntó
por los mariachis y especialmente por la comida mexicana. La conversación fue
muy agradable. Carla es esa clase de chica luminosa, como una luciérnaga. Hablando
de insectos, no me quiero olvidar que nos contó para asombro de Gripi, Cielo y
mía, que los mexicanos suelen comer grillos. Así como leen, grillos. “Pero los
grillos dan mala suerte si los matas” dijo Gripi. “Pero en México los matan
para comerlos, que es distinto que matar por matar.” respondió Carla con esa
fonética tan melódica que tienen los brasileros.
Ni Asado
ni porro.
El
chauvinismo es un sentimiento miserable… y muy recurrente cuando la suerte te
da la espalda en un centro turístico extranjero. Como decía un filósofo, el
cual no recuerdo su nombre, para no decepcionarse no hay que ponerle ficha a
nada… Vinimos a Santa Teresa con un manojo de ilusiones, y como pasa a menudo,
la realidad nos cagó a piñas como Mayweather a Maravilla Martinez, en su última
pelea de juguete.
Una de cal y
una de arena. El predio es enorme, los eucaliptos altísimos, los pájaros miles,
pero los baños son letrinas, los precios privativos y la cantidad de carpas
excesivas.
Mientras me
resbalo con la crema enjuague en unas duchas que parecen de un campo de
concentración, me acuerdo de la película “La vida es bella” y hago burbujas con
el jabón para que Cielo se entretenga. Mauro desconfía de la marihuana
paraestatal, así la llama, vemos a los jovencitos que inmediatamente después de
fumarla se quedan dormidos. Uruguayos, la vida es pensamiento y acción, que no
duerman tu conciencia política. Nunca.
![]() |
| Graffiti en Valizas. |
Día 16
Llegamos a Siri a comer empanadas de Valizas.
Todavía no es tiempo de balances en Valizas, apenas
cumplimos las cuatro horas en la famosa playa de los artesanos, conocida por
sus bocados de mar y su juventud inquieta artísticamente. Pero podemos
adelantar que en menos de lo que dura una jornada laboral de call center (6
horas), conseguimos el camping más barato de Uruguay, macoña a menos de diez
metros de nuestra carpa y le compramos unas hawaianas a Cielo por menos de doscientos pé.
Valizas promete ser el pucará que andábamos necesitando.
Día 17
Hoy es nuestro tercer día en el camping comunitario de los
carpinteros. La maga, es la jefa y dueña
del lugar. Oriunda de Montevideo, nos contó que se vino para estos pagos a
vivir con su compañero “El Facha”-ya fallecido- y que consiguió estas tierras
porque “El Facha” se la reclamó al candidato a intendente que hacía campaña
política por esta zona, hace diez años atrás. Anteriormente vivían en un rancho
muy cerca del mar, que encontraron abandonado y que alternativamente se
inundaba de arena y de agua de mar, porque estaba muy cerca de la costa del arroyo
de Valizas. Con mucho esfuerzo y trabajo la pudieron recuperar. Por suerte, el
intendente le cedió un lote, y se pudieron mudar.
Lo más característico del camping “Los Carpinteros” es que
hay que arrojar un balde atado con una soga a una cachimba, para recoger agua
para el baño. Si uno/a tiene necesidad de orinar, con medio balde de obra
basta. Pero si uno/a tiene ganas de deponer eses, necesita un balde de agua
entero. Valizas es el ejemplo del emprendedorismo bien entendido: hay
galletitas, brownies y trufas sostenidas por la cultura canábica. Adolescentes
rebeldones y maleducados hacen sus primeros pasos desarrollando dichas empresas
con el espíritu de Steve Jobes, pero con onda.
Día 18
Cuarto día en camping comunitario Los Carpinteros. Estamos
muy cortos de efectivo. Por suerte, mi tarjeta de débito sigue con crédito.
Esta condición económica, más precisamente monetaria, nos permitió degustar
unas costillas a fuego a leña. Nuestros cuerpos recobraron potencia cual
celulares al cargar sus baterías. Aunque eran pocos bifes, tan solo cuatro
costillas, le convidamos carne a los pibes de San Nicolás, porque nosotros
tenemos código, no como otros, lo poco que tenemos lo compartimos. Siempre fue
así, y siempre lo será. Para cambiar el mundo, primero debemos empezar por
nosotros mismos. ¡Las relaciones sociales la construimos entre todxs, vó! No me
vengas hablar de anarquismo, si en tu vida práctica no convidás un trago de
cerveza, gato.
Día 19
Los piojos nos van a sobrevivir.
Recién nos despertamos en el camping “Los Carpinteros”, la
mayoría de los acampantes duermen, mientras nosotros saboreamos los primeros mates
de la mañana. La pediculosis nos viene acechando. Cada día que pasa, la picazón
se vuelve más intensa en nuestras cabezas. No veo la hora de poder cortar la
inmensa cabellera de Cielo, pero su madre argumenta razones que no comparto ni
entiendo y la mar en coche…
Las Flores de La Maga.
Dejamos Valizas con una suerte de congoja meditativa que se
tradujo en una demora de cuatro horas desarmando la carpa. ¿Valizas es un
asentamiento con escasos servicios? ¿Una comunidad hippie? ¿O la Ámsterdam de
América latina? No apresuremos conclusiones, pero aprendimos muchas cosas, por
ejemplo, que es una cachimba, como almorzar en medio de una tormenta de arena y
que la legalización de la marihuana es un hecho que invariablemente se hará
realidad, y que con eso, no pasa nada.
El camping de la Maga es una casa con un terreno muy grande
adelante, donde se puede acampar en pequeñas parcelas, una al lado de la otra.
El camping cuenta con cocinita, baño, agua fría y licuadora. Todas las
limitaciones de la precariedad edilicia son compensadas por la onda y el
compromiso de la Maga, una de esas poderosas mujeres, que a veces tenemos la
suerte de conocer. Tiene el don del fuego y a la nochecita lo prende en tan
sólo diez minutos unos troncos de acacia y tenés brasa durante dos horas, podés
hacer un guiso de mondongo si tenés ganas. En su terreno crecen las florcitas
más ricas de todo el departamento de Rocha.
Día 20
Las hormigas, la arena y los piojos nos tienen podridxs…
Valizas-San Carlos.
La espera del bus que nos llevaría a Maldonado en un pequeño
chaparral que hacía a su vez de sala de espera resultó amena y relajante, regada
de coca cola y amenizada con pan de semillas. Los últimos días de vacaciones
siempre sueltan el bolsillo. Subimos presurosos hacia nuestro nuevo destino,
los mullidos asientos apanados y el aire acondicionado nos devolvieron al
primer mundo del que nos hablaron en los ´90. El micro se fue completando en
las distintas paradas, más adelante un señor lee un grueso volumen, de tapas
amarillas, titulado “Utopía para realistas”, ¡Qué curiosidad su contenido! No
nos animamos a pedirlo prestado,pero el espíritu emprendedor nunca descansa y se
nos ocurren un montón de títulos en la misma línea blanca editorial: “Drogas
recreativas para controladores seriales”, “Dilemas éticos para cínicos” ó,
“Compromiso para cobardes” … Tendríamos que hacer varias ediciones y nos
llenamos de oro.
El paisaje, con el correr de los kilómetros va
transformándose. Las palmeras y acacias van dejando lugar a la llanura sojera y
el ganado vacuno, el rancho improvisado se esfuma y se impone la estancia y el
latifundio en el horizonte. Dormitamos de a ratos en el bus silencioso,
reservando energías para la última parada: el reencuentro con el uruguayo mala
onda y el argentino forro al que estamos acostumbrados.
Día 21
Punta Ballena, Maldonado.
Hoy es nuestro segundo día en el camping de Punta Ballena,
departamento de Maldonado. El camping esta inserto en un inmenso bosque y la
playa más cercana: Portezuelo, queda a dos kilómetros de distancia. El camping
cuenta con agua caliente, luz eléctrica, piscina, parrillas y wifi. Realmente
para nosotros es como un hotel cinco estrellas.
Mientras tomamos unos mates mañaneros vemos pasar un jet
privado por arriba de las puntas de los eucaliptos. Es Marquitos Peña que viene
a comer un asado, seguramente.
Los vestuarios de hombres y de mujeres del camping top de
Punta Ballena, vendrían a ser la caja de resonancia de la cultura pacata de la
clase media argentina, uruguaya.
En la ducha de hombres, dos chicos se bañan con su padre. -
¿Papá te acordás que en las vacaciones del año pasado se me descosió la
bermuda? - -No, nada que ver Ignacio,
eso sucedió en las vacaciones 2015 que, después de volver de Bruselas, nos
quedamos una semana en París y en el ascensor del hotel se descosió. ¿Te acordás?
-. ¿Tanta información necesitábamos? A mi se me descosió haciendo la medialuna en la playa con Cielo y ahora la llevo cosida ¿Te sumó eso muñeco?
En el vestuario de mujeres, una mamá le ordena a su hijita
de siete años: -Palu, secate el pelo-
- No puedo secarme el pelo ma-
-No, Palu, nosotros esa palabra no la decimos-
-Pero no puedo ma.-
-Si se puede, no quiero oírte más decir esa palabra– Y Palu
se tuvo que ir a dormir con la cabeza chorreando…
Discépolo se haría un festín con tantos mosquitos y
mordisquitos dando vueltas. Los primeros me dan alergia, a los segundos hay que
eliminarlos con el off de la conciencia de clase. La mayoría de los acampantes
se pasean durante el día por las playas de Punta del Este, codeándose con la
clase alta uruguaya y argentina, pero cuando cae la noche, su carruaje se
convierte en calabaza y regresan cabeza gacha a dormir a sus casas rodantes o
carpas. La clase media siempre la pasa mal, porque cada vez que miran su
silueta en los espejos del vestuario, ven una persona que no esperaban
encontrar.
Día 22
![]() |
| Foto panorámica del balneario de Punta Ballena. |
Nos levantamos cuando apenas comenzó a clarear. Armamos la
mochila y desarmamos la carpa en un periquete.
Cargamos todos nuestros bultos y caminamos trabajosamente hasta la
entrada del camping. Ya estamos muy duchos con el armado y desarmados de carpas.
Podríamos decir que a esta altura somos profesionales en la materia.
Un Uber nos llevó raudamente al aeropuerto de Punta del
Este. Mientras los distintos empleados aeroportuarios llegaban a cubrir sus
puestos, Cielo desayunaba un mate cocido bien caliente y Gripi y yo, los
últimos mates de yerba sin palo.
El vuelo a Buenos Aires duró lo que dura un pestañeo, pero
el control en migraciones duro lo que un capítulo de Black Mirror.
Nos tomamos el colectivo Línea 160, que tardó dos horas en
escupirnos en la estación Lanús. El infierno urbano volvió atraparnos con sus
tentáculos y un remisero nos quemó la cabeza con el caso Chocobar hasta la
puerta de nuestra casa.
Detrás de la puerta, Camilo nos recibió con una sonrisa
hermosa y una casa inhabitable. Lo primero que hice fue pasar un trapo de piso
con lavandina en el suelo de la cocina, mientras Gripi y Cielo abrazaban a
Camilo.
miércoles, 3 de enero de 2018
El golpe dialéctico. ( Reseña cinematográfica)
El regalo más lindo
que me hice a mí mismo en estas fiestas de fin de año, fue haber visto la
película Los Comulgantes de Ingmar Bergman (1963). En esta película oscura y
escabrosa, el director sueco cuestiona su fe religiosa y pone en evidencia el
estado crítico de su “Yo trascendental”. A través de su alter ego, el protagonista
de la película, un pastor protestante llamado Tomas Ericsson.
Antes que continúe,
quiero aclarar dos cosas: la primera, es que la película pueden encontrarla en
el canal Youtube, subtitulada en español y todo.La segunda cosa que quiero
decirles, es que voy a contar parte de la película, por lo tanto, la voy a
spoilear un poquito. Aviso por si ustedes no la han visto y tienen deseos de
verla. En tal caso, no sigan leyendo este post. Como diría un mafioso, el que
avisa no traiciona…
Ahora que quedaron
las cosas claras entre nosotros, prosigamos. Iba contando, el actor principal
de la película es un pastor que se llama Tomas, y que se encuentra en una
profunda crisis con su fe religiosa. La historia se sitúa en un contexto de
posguerra y la primera escena transcurre en una iglesia, como la mayor parte de
la película, en una iglesia perdida en algún pueblito rural de Europa, Suiza,
ponele.
Entre los pocos
fieles que asisten a la eucaristía, que brinda triste y solemnemente el pastor,
se encuentra una pareja, conformada por una mujer embarazada y su marido, de
oficio pescador. La mujer del pescador se siente realmente desesperada y al
terminar la eucaristía, se acerca con su marido para hablar con el pastor.
Bueno, la cosa es que la mujer le cuenta al pastor que su marido está
deprimido, que ella no puede más, que su marido esta todo el día deprimido, que
ella no puede sola, que tiene que hacer miles de tareas domésticas, como
fregar, cocinar, barrer, hachar, y que su marido no la ayuda en nada. Y para
colmo tienen tres pequeños revoltosos, que andan de aquí para allá, y uno más, que está por venir, que todavía no
salió al mundo. Mientras Karin habla con el pastor, el pescador mira con una
rígida cara de madera hacia el suelo.
Cuando Karin termina
su discurso, el Pastor se dirige al pescador y le dice: - Hay que confiar en
Dios- y continua: - Yo comprendo tu angustia, pero hay que vivir. - - ¿Por qué hay que vivir? -, le pregunta lacónicamente
el pescador. El pastor, que, según las sagradas escrituras, es el nexo o puente
entre los hombres y Dios, se queda sin palabras ante la pregunta del pescador.
Es entonces que interviene su esposa: - Llévame a casa y luego vuelves. -Es
mejor que estas cosas las hablen solos. – El pescador acepta el compromiso y
lleva a casa a su esposa.
La película tiene
otros personajes, como un organista ebrio, una maestra infeliz, y un sacristán
con discapacidad física, entre otros pocos personajes más. Pero sobre esos
personajes no voy a hablar, porque no me parecen tan relevantes en la historia.
La relación entre el
pescador y el pastor es lo que más importa, bueno, la cosa es que después de un
largo rato, el pescador vuelve a hablar con el pastor, y he aquí para mi la
perla de la obra de Bergman, el diálogo entre el pastor egocéntrico y el
pescador deprimido, sublime:
El pescador que
habla de manera escueta, le confiesa al pastor, que hace tiempo que está
pensando en quitarse la vida. A lo cual, el pastor responde: - Le seré sincero.
Perdí a mi esposa hace cuatro años. Yo tampoco le encontraba sentido a mi vida.
Sin embargo, seguí. No por mí, sino para serle útil a los demás, bla bla… -
Mientras el pastor comienza a envalentonarse con su monólogo, el pescador lo
mira incrédulo. El pastor continúa embarrándola y dice: -Ves que mal pastor soy,
salió de un hombre angustiado. - Continua- ¿Y si acaso Dios no existe? Qué más
da… La vida cobra sentido. ¡Qué alivio! – dice el pastor ante la desazón del
pescador que está al borde del suicidio.
El remate de la
historia como usted imaginará, es que después del diálogo entre ellos, el
pescador se marcha de la iglesia, busca su rifle y ¡Bang! se vuela la cabeza de
un tiro, cerca de un río.
¡Esto es arte,
pusilánimes! Grité mientras Cielo me miraba desconcertada. No me vengan con
poemas de amor de Mario Benedetti, y mucho menos con los cuentitos y alegorías
pedagógicas de Eduardo Galeano, que hacen circular miles de usuarios en las
redes. Yo siempre me pregunto, en vez de replicar versos y párrafos de Eduardo
Galeano, porque no replican frases o párrafos de cuentos de Horacio Quiroga o
Juan Carlos Onetti, que también son uruguayos, pero a diferencia de Galeano y
Benedetti, son escritores en serio, que exponen sus miserias, que cuentan la
cosas tan cual son, aunque no queden bien parados, aunque queden expuestos.
Probablemente, la
gente que cita a Galeano, nunca leyó a Fedor Dostoievski, ni a Franz Kafka, los
grandes pioneros literarios del mundo contemporáneo. Escritores que esconden en
sus libros, la violencia de un “cross” a la mandíbula. Como dijo Roberto
Arlt, en su prólogo Los Lanzallamas: Crearemos
nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino
escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un
"cross" a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y "que los
eunucos bufen". (Roberto Arlt, 1931).El lector debería escupir sangre
en una palangana, al terminar cada capítulo de una novela,cual boxeador al
sonar la campana. No me vengan con escritores que explícitamente quieren dejar
una enseñanza. Esos no son escritores de literatura, en todo caso son
escritores que hacen libros de autoayuda o espirituales, que hacen otra cosa, o como ustedes quieran llamarlos, pero no de literatura.
jueves, 27 de julio de 2017
Literatura bajo la ducha.
Una persona, la cual desconozco su paradero e identidad, me
recomendó telepáticamente el libro de María Moreno: Black Out. Quiero decir a
esta persona desconocida que todavía no lo leí, pero que muy pocas veces me
equivoco con los libros. Esto se debe a mi experiencia como lector avezado,
supongo. O quizás, porque antes de comprar un libro, leo la primera oración del
mismo cual si ésta tuviera la misión de revelarme un secreto. Lo cierto es
que Black Out me cautivó desde el principio, “El hombre subió al ómnibus. Llevaba una
enorme jaula cubierta por un trapo negro.” El comienzo es tan bueno como el
principio de La metamorfosis de Franz
Kafka, "Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño
intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto.”
Tranquilamente el comienzo de la novela de Kafka, como el libro de relatos,
micro ensayos y crónicas de María Moreno, podrían presentarse como
microrrelatos. Esas pocas líneas valen por si mismas, no necesitan otras
oraciones que la complementen. Como el microrrelato del escritor guatemalteco,
Augusto Monterroso, “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Paul
Auster dijo alguna vez, que intenta dejar espacio en su prosa para que el
lector la habite, que el lector se apropie de las escenas y situaciones de un
libro y las aplique a sus propias experiencias.
¡Me encanta la microficción!
Junto a mi
coequiper Griselda, ideamos un montón de stickers, que contenían distintos
microrrelatos en forma de viñeta. Recuerdo que pegábamos estos stickers en las
publicidades del subte y las paradas del colectivo. Era muy divertido para
nosotros subvertir una publicidad donde, por ejemplo, Iván de Pineda aparecía
en calzoncillos diciendo “El cura de mi parroquia conquistó a mi papá”, ó una
Mirtha Legrand promocionando su programa de almuerzos, exclamando: “¡Ey Gillipollas!¡Cógeme,
cógeme!”, sublime… Espero que algún curioso/a lo haya advertido.
Mientras escribo,
escucho el programa de radio del periodista Reynaldo Sietecase, me llama
poderosamente la atención la distancia entre los conductores radiales con la
realidad de sus oyentes. No sólo Reynaldo Sietecase, también María O Donell,
Matías Martin, etc, etc. Pareciera que en sus comentarios, anécdotas,
enunciados, se dirigen a un oyente que no vive en el conurbano ó la ciudad de
Buenos Aires, sino en la ciudad de Estocolmo, Suecia o algún terruño con un
Estado robusto. Perdonen la digresión, es que me indigno con los medios masivos
de comunicación, no lo puedo evitar. Griselda bromea a menudo conmigo, diciendo
que el día que hagamos la revolución, antes de tomar la casa de gobierno, vamos
a ser una parada técnica en las radios y canales de televisión para prenderlos
fuego.
En los últimos
años, descubrí un escritor que me iluminó como pocos lo hicieron. Roberto
Bolaño es el nombre del autor de la novela Los
detectives salvajes. Si hay un lector desprevenido que no lo haya leído
todavía, que deje todo como está y vaya corriendo a la librería más cercana a
comprar o robar esta novela. Roberto Bolaño no proviene de ninguna dinastía literaria
o académica, es un escritor que se hizo sólo, que lo único que heredó de su
patria fue el exilio. Desde ese “no lugar” fue construyendo su prolífica
literatura.
Hace poco encontré en el canal Youtube, una entrevista a Roberto Bolaño que la recomiendo
fervientemente. En la misma el escritor chileno se muestra muy suelto con sus
palabras, sus gestos, hablando de literatura con un colega chileno. En el
comienzo de la entrevista, el entrevistador le pregunta por los personajes
principales de la novela Los Detectives
Salvajes: Arturo Belano y Ulises Lima; poetas visceralistas, criminales, son
algunos de los atributos de estos personajes. Lo interesante es que Roberto
Bolaño cuenta que el personaje de Ulises Lima está basado, o sea, es el fiel
reflejo de su mejor amigo de toda la vida: Mario Santiago, que además de
considerarlo un verdadero poeta, lo define como un lector empedernido. Lo gracioso de la anécdota es que Bolaño, en
un momento, comienza a darse cuenta que sus libros estaban en su mayoría mojados. Y se empieza a preguntar
¿Es que acaso ha llovido en México? Bolaño intenta encontrar una explicación del
porqué las páginas de sus libros estaban húmedas, pero no la encuentra, hasta que
en una ocasión, al regresar a su pequeño departamento del DF, sorprende a su amigo leyendo
debajo de la ducha con el brazo extendido. Lo que más me gustó de la anécdota
es que después de escucharla, inmediatamente recordé a Ezequiel Manganelli, un
ex compañero de trabajo, un lector voraz, siempre que lo encontraba, me
mostraba un libro distinto. Fue instantáneo, escuché la anécdota de Bolaño y en
un flashback, vi desde la ventana de un colectivo de la línea 501, a Ezequiel Manganelli, caminando por una
vereda de la ciudad de Monte Grande, con el brazo extendido, leyendo un libro.
sábado, 28 de enero de 2017
Memorias del viaje a Perú
Lord Voldemort
![]() |
| Templo del sol. Machu Picchu. |
09/01
Partimos a las 19.00 horas desde el aeropuerto internacional
Ministro Pistarini de la ciudad de Ezeiza hacia la ciudad de Lima, Perú.
Viajamos por la línea aérea de bandera: Aerolíneas Argentinas,
en un avión Boing 737 que iba hasta las manos. Minutos después de despegar, un
pasajero retó a Cielo por golpear la parte trasera de su asiento. La señora que
viajaba al lado de Griselda, una fila atrás, la alertó:
-Señora, señora, están llamando la atención a su niña-
Griselda se paró inmediatamente y observó al hombre con su
mirada severa. El muchacho bajó su cabeza y regresó a su asiento cual serpiente
de Voldemort a la cueva de las tinieblas.
La llama que llama
![]() |
| Llamas y alpacas en el patio de un mercado de Cusco. |
Cusco. La filosofía vitalista del hombre andino considera
que lo hombres y las mujeres, los animales, las plantas, incluso las piedras,
tienen el mismo nivel de hermandad por ser productos de la madre tierra. Por
esta razón, aquí la llama es un miembro más en la familia tradicional cusqueña.
La cholita la alimenta con mamadera de leche y alfalfa. Llevan nombres de
personas, como Pablo, Pedro y Paco. El día de su cumpleaños lo celebran con
mucho ahínco, chicha y cerveza. Llevan a cabo un ritual llamado en lengua
quechua “Ch´allakuy y tinkay”; acto en el cual, el hombre de la familia, besa
con su lengua a la llama en la boca y las mujeres adornan con cintas
multicolores sus orejas. Cielo tiene una fascinación cusqueña con las llamitas
de todos los tamaños, las visitamos diariamente en un campito de un monasterio
regado de alfalfa. Descubrimos el edén de las llamas.
![]() |
| Llama alimentándose en el edén: Machu Picchu. |
![]() |
| Cielo y Garcilaso. Museo de Historia de Cusco. |
Recorriendo el museo de historia de Cusco, me detengo a leer
una frase del escritor peruano Mario Vargas Llosa, premio nobel de literatura:
“El progreso no significa solo muchos
colegios, hospitales y carreteras. También, y acaso, sobre todo esa sabiduría
que nos hace capaces de diferenciar lo bello de lo feo, lo inteligente de lo
estúpido, lo bueno de lo malo, y lo tolerable de lo intolerable, que llamamos
la cultura”
El problema que no tuvo en cuenta Mario Vargas Llosa es que
lo que él considera bello, inteligente, bueno y tolerable, para otros resultó ser
feo, estúpido, malo e intolerable. La cultura que él considera bella no es
inmune en sí al genocidio y a la esclavitud sin nombre de seis millones de aborígenes
originarios. El filósofo Walter Benjamín en su tesis VII de su texto “Conceptos
de Filosofía de la historia” afirma que no existe documento de cultura que no
sea a la vez documento de barbarie. Mario Vargas Llosa es heredero de todos
aquellos que han vencido. Hoy, participa del cortejo triunfal de republicanos
peruanos liberales, que pasan sobre los que también yacen en la tierra.
Algunos referentes culturales peruanos dejan mucho que
desear, no lo digo sólo por Mario Vargas Llosa, hay otro escritor muy venerado
en estos terruños, que ocupa un lugar central en la cultura peruana, que es el
Inca Garcilaso de la Vega, un hombre mestizo, hijo de un militar español y una
princesa Inca. Yo no sé cuál fue el mérito de este hombre, quizás su obra
literaria es muy buena, no sé, desconozco, no la leí. Pero la biografía de este
supuesto prócer es humillante, por lo menos, para todos los que han caído bajo
la espada española. La cosa es así,
resulta que este buen muchacho, poco después de la muerte de su padre, decide embarcarse
y dirigirse al viejo mundo, más precisamente a España, para mendigarle a la Corona
algún beneficio, por los servicios prestados de su padre al Rey. La cosa es que
la corona no le da ni bola, y además desprecia, no sólo la memoria de su viejo,
sino también la suya, por ser un maldito mestizo. Ustedes pensaran, bueno, es
aquí donde Garcilaso se revela y reivindica su sangre incaica, pero no, nada de
eso. El Inca Garcilaso de la Vega comienza su carrera militar bajo la orden de
la Corona española, y como buen soldado, llega alcanzar el grado de Capitán.
Tras la muerte de su mamá y su tío, abandona la carrera
militar y se refugia en la religión. Cabe mencionar, que recibe una suma
importante de dinero y bienes, que hereda fundamentalmente de su tío difunto.
Por lo cual, sus últimos años los vive holgadamente. Así como lo leyeron, esta es la verdadera historia patética de la vida del gran prócer peruano, que se
encuentra en plazas, escuelas y museos del Perú. Como ven, articular la historia oficial del Perú, no
significa reproducir el pasado tal y como verdaderamente ha sido, significa que
la clase dominante se adueña de un recuerdo, para evitar cualquier tipo de peligro en el
futuro. Para el filósofo, crítico
literario y coleccionista de citas: Walter Benjamín, el objetivo del cualquier
historiador materialista, es avivar la
llama de ese peligro: “El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición
como aquellos que reciben la tradición” (Tesis VI, Conceptos de Filosofía de la
historia).
Digo, para todos aquellos, como Walter Benjamín, que quieren
redimir a los oprimidos de la historia, nos queda quizás, un último as bajo la
manga: “El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza”
![]() |
| cienpies incaico. |
Mate de Coca
Griselda fue al mercado de Waincha, en una búsqueda
frenética por recuperar los mates del atardecer. El termo rojo escarlata había
quedado olvidado en una Van, y los síntomas de abstinencia estaban comenzando a aparecer.
Pidió un termo a un puestero, y el vendedor le ofrecía un montón de termos preciosos,
pero todos sin pico matero. -No, no, necesito con pico para cebar mate- le
grita Griselda, chupándose el dedo para simbolizar la bombilla.- El vendedor
sonrió. - El mate para ustedes es como la coca para nosotros. No podemos vivir
sin ella- exclamó el hombre dándole un termo con pico vertedor color acero. Sesenta soles, más barato que en casa resultó. La globalización mal entendida.
![]() |
| Caminata desde la Central Hidroeléctrica hasta Aguas Calientes. |
Datos para el
viajero.
Queridos colegas trashumantes, en esta sección del diario,
arrojaremos algunos datos valiosos para emprender el viaje al Machu Picchu, que
significa en lengua quechua “montaña vieja”. El pasaje ida y vuelta en tren
desde la ciudad de Cusco hasta Aguascalientes tiene un valor de
aproximadamente, 200 dólares. Hay un convenio para los residentes y algunos países
andinos (Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia), en el cual pagan bastante menos,
sobre todo los peruanos. Pero para nosotros los argentinos, el valor del pasaje
es privativo, por lo cual, señalaré el camino alternativo para llegar a esta
maravilla del mundo.
La manera alternativa para llegar desde Cusco hasta Aguas Calientes
es la siguiente:
En la intersección de la Avenida Grau y Avenida Kancharina,
en las afueras de la ciudad de Cusco, parte un Bus hacia Santa María. El costo
del pasaje es de tan sólo quince soles, el tiempo estimado de viaje es de seis
horas. Cuando por fin llegás a la ciudad de Santa María, debes tomar un taxi hasta
Santa Teresa (pueblito montañoso y selvático, con aguas termales en medio de
sus montañas). El costo del pasaje es de diez soles. Por último, desde Santa
teresa se debe tomar otro taxi hasta la Central Hidroeléctrica. El costo del
pasaje por persona es de 5 soles. (El taxista cobra por persona, porque el auto
no sale hasta que no estén todos sus lugares completos). O sea, el costo total
del viaje es de treinta soles por persona, como ven queridos colegas viajeros,
este camino alternativo es muchísimo más barato y agotador que el viaje en el
tren de Harry Potter. Perdón, si ustedes creían que la travesía terminaba aquí,
no es así. Todavía falta el trayecto a pie, once kilómetros desde la Central Hidroeléctrica
hasta Aguas Calientes. Mientras bordeas las vías del tren, el paisaje te recuerda
a la película “Cuenta conmigo”, ¿Recuerdan? donde unos chicos emprenden una
caminata para encontrar el cadáver de un chico desaparecido y en el trayecto
sortean un montón de peripecias. Bueno, la vista del Machu Picchu de espaldas
es preciosa y el río marrón y caudaloso baja de la montaña con un sonido
furioso.
![]() |
| puente de Santa Teresa |
Zaratustra andino
Ukuku es el nombre en lengua quechua del superhombre andino,
cual Zaratustra para Friedrich Nietzche. Ukuku simboliza al hombre cuya
fortaleza espiritual y emocional le permite superarse día a día y estar en
armonía con la naturaleza.
El maíz es de América.
Para todos aquellos eruditos que aseguran que el maíz es un
producto agrícola que introdujo el viejo mundo europeo en nuestro continente, les
aseguro que no es cierto lo que dicen. Según el cuadro cronológico de la
evolución cultural del museo de Coricancha, en la ciudad de Cusco. El maíz
apareció en México 5000 años antes de Cristo. Ni el maíz es propio de ustedes.
¡Malditos colonizadores!
![]() |
| Aguas termales de Santa Teresa |
Ughu Pacha
Según la cosmovisión Inca, el
universo se divide en tres espacios infinitos. El hanan-pacha que significa el
mundo de arriba, donde habitan los dioses. El kay-pacha que es el mundo
terrenal, de aquí (espacio) y ahora (tiempo presente), donde vivimos los seres
humanos. Y, por último, el ughu-pacha, que significa en lengua quechua: mundo
subterráneo, que es el lugar donde habitan nuestros muertos, las raíces de
nuestra fertilidad e identidad. Tiene también un sentido espiritual este
concepto, que vendría a ser nuestro mundo de adentro.
Hay un temita que todavía no saldé
con mi vieja, que fue la cremación de mi difunto padre. Si hay algo en que no
estuve de acuerdo, aunque no lo manifesté, fue con la decisión de mi madre de
hacer cenizas a mi viejo. Creo, como los incas, que los muertos habitan el
mundo subterráneo, y que además fertilizan las raíces de nuestra identidad en
el mundo del aquí y ahora (kay.pacha).
No digo que seamos tan fanáticos de
momificar a nuestros ancestros, como hacían los incas con sus reyes o princesas.
Y en los períodos de siembra trasladarlos hasta la tierra para pedirles una
buena cosecha. No, tampoco me veo en el final de la materia de Sociología de la
educación con un saco de huesos de mi viejo. Pero si creo en el ritual judeo
cristiano de enterrar a nuestros muertos en un cementerio. No me gusta las
formas mortuorias posmodernas, donde todo es desechable, desde los restos de un
Bic Mac, hasta los restos cadavéricos de tu viejo.
![]() |
| Atardecer en el sur de Lima: Playa Punta Hermosa. |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















