Hola amigos y amigas de Escondete!, hoy los queremos invitar a la próxima FLIA a realizarse en Burzaco. Allí podrán encontrarse con nuevos libros de tela y cartón: la nueva edición de 500 Secretos para triunfar, la legendaria saga de Relatos de la Lucha Social y crónicas escalofriantes sobre algunos eventos intrascendentes de nuestra realidad. Muchos puestos de libros, escritores nuevos, bebidas espirituosas, música ligera y algo para picar. Simplemente IM-PER-DI-BLE!
Este domingo 25 de noviembre.
Desde las 15 y hasta las 20hs. aproximadamente.
Frente a la estación de Burzaco.
Los esperamos.
Escondete!
jueves, 22 de noviembre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
Boletín semanal de noticias
Buena
salud para todos. Mi nombre
es Aitor Milton Irazoqui y soy un periodista profesional e independiente que abogá por la libertad de
expresión de las personas que sólo trabajan en un Multimedios. Como dijo Jorge
Lanata, sino existiera el monopolio de la palabra, no podría comer un kilo de
pulpo diariamente y me estaría conformando con una anchoíta arrojada con
desprecio, como una foca del puerto de Mar del Plata.
He aquí los temas más relevantes de la
semana, y no lo olviden: ¡Lo primero es la familia!
“Isabelita era especialista en tirar el
cuerito”
Luego de agasajarlo con un asado a “todo
trapo” en su casa quinta de
Parque Leloir. El líder de los camioneros Hugo Moyano le confesó a su nuevo
aliado político: Gerónimo Venegas, sobre un empacho que lo estaba azotando
mientras hacían la sobremesa. “No sé si fue el chori mariposa que comí primero,
o las mollejas con salsita de Malbec, a los Francis Mallman…” se quejó Hugo a su compañero, mientras urgía su
dentadura con un escarbadiente. El líder de los de los trabajadores rurales le
recordó con cierto dejo de nostalgia que Isabelita tenía el don. No sólo curaba el
empacho tirando del cuerito, también empleaba el método de la cinta, y hasta en
una ocasión llegó a curar de palabra al entonces ministro de Bienestar Social
de su gobierno: José López Rega “el Brujo”, valga el giro irónico. Recordó el
Momo, mientras se le piantaba un lagrimón.
“La culpa es del cartero que fumaba porro en el furgón”
El día veintidós de octubre se cumplieron ocho
meses de la tragedia de once. Los familiares de las víctimas denunciaron las
responsabilidades compartidas del gobierno y la empresa ferroviaria que llevaba adelante la
concesión. Como consecuencia de la crisis que desató la tragedia ferroviaria en
el gobierno. Juan Pablo Schiavi dimitió de su cargo de Secretario de Transporte
y fue aplaudido por todo el congreso. Evidentemente ningún funcionario viaja en
trén desde el Oeste hacia el centro ¡Albricias!
Allegados al ex secretario de
Transporte, comentan que Juan en este momento esta recostado en
una playa de la Isla de Capri, sosteniendo firmemente un campari con limón y
buscando una respuesta filosófica de porqué el miércoles 22 de febrero; día de
la tragedia, no fue martes 21 de febrero; día no laborable. “Si hubiese sido
así el accidente ferroviario no hubiese adoptado ribetes de tragedia”, se
lamenta Schiavi mientras apura una aceituna rellena de pistacho.
“ Como la Fragata
Libertad encalló en un nido de serpientes”
Si bien es cierto que nos acordamos de la pintoresca embarcación
sólo cuando nos tomamos un helado en Puerto Madero, la Fragata Libertad quedó
engrampada en Ghana. La justicia de dicho país se propuso defender con uñas y
dientes los intereses de Alí Babá y los cuarenta ladrones. De más está decir,
que no vamos a apoyar nunca a los fondos Buitres que te comen el hígado cuando
el agua te sube al cuello. Pero lo que más vamos a extrañar es fantasear
despedir a un fornido y morocho marinerito, con una amiga, mientras derretimos
la última cascarita de cereza a la panna.
El efecto no deseado del
fenómeno “Graduados”:
-¡Mamá! Mamá! En la escuela me dicen Andy Kuznetsoff-
-Juan Carlos ya te dije mil veces que no me llames más mamá. ¡Soy tu esposa, mierda!-.
Con este
paso de comedia a lo Juan Verdaguer no les decimos adiós, sino hasta luego. No
se pierdan, loco, no se pierdan, que no queremos tener que buscarlos por
Facebook…
Hemos dicho Escondete!
domingo, 9 de septiembre de 2012
" 500 Secretos Para Triunfar"
He aquí la afamada sección que nos brinda quinientos tips indispensables que le dan calor a tu vida. ¿Cómo enseñarle a tu perro que te alcance las toallas al terminar de bañarte? ¿Qué hacer para que tu jilguero trine con mayor brillo? ¿Como arrancar un Peugeot 504 diesel a las tres de la matina? Son algunas de las tantas preguntas que nos llegaron a nuestro correo electrónico, escondeteahi@hotmail.com, que el equipo pedagógico de Escondete! se propuso responder.
En primer lugar, comenzaremos con el desafío del jilguero. Los jilgueros no son sonsos, más bien se trata de animales de lo más ambiciosos en todo sentido, persiguen el éxito, incansables, hasta estirar la patita. La sapiencia del bicho no funciona más que por imitación, basta ponerle el cd del Jíbaro, jilguero de primer amarillada, para que el aprendiz active su talento. Es por demás sabido que hay seres vivos que nacen con un don natural. La famosa Carrie tenía la habilidad de mover los objetos con su mente. Si hubiese ejercitado su poder telekinético, desde pequeña, en un contexto favorable, la fiesta de graduación no hubiese adoptado ribetes de tragedia, por citar uno de los ejemplos más populares.
El jilguero-culturista Carlitos Duca, famoso por rechazar una propuesta millonaria, cambiar su chúcaro por un Falcón Spring nuevo, recomienda vitaminas que tonifiquen el espíritu del pájaro, pero sobre todas las cosas, no hay nada más motivador para el macho, que el witeo de una hembra, de firme alitas color canela.
Salteemos por un momento el tema del perro y aboquémonos de lleno a uno de los momentos bisagra: el dilema de movilizarse diariamente en una catramina. Hoy son todos Meteoro, con sus bólidos gris plata de plástico, que responden al primer contacto; pero la década del ´80 no fue tan fácil. Todo el mundo sabe que el motor diesel es caprichoso con el frío, como una novia ninfómana. Le gusta que se le encienda cada tres horas, en promedio, para mantener la temperatura. Uno sueña que el motor no arranca y sale en pantuflas a la calle para desmitificar el mito. Llevarlo hasta la avenida, bajo la modalidad “tracción a sangre”, suele ser una prueba gratis de muestra de templanza que nos da la vida. El ronroneo del tercer arranque de un viejo lobo de mar al fin sucede. Y así se pierde nuestro vecino Germán, en el fondo de una callecita mal iluminada, acelerando en segunda a fondo, despidiendo humo de tiza en una noche fría.
Por último, nos referiremos a las técnicas que debe emplearse para que tu perro te acerque la toalla después de una ducha exprés. No todos los perros pueden llevar adelante esta técnica. Si tu mascota es un pit bull terrier, ó un rotwiller, es más probable que te arranque una oreja como Mike Tyson a Holyfield, a que te acerque el periódico un domingo por la mañana. Es indispensable que sea un perro de la calle, con ánimo de ganarse un buen hueso. Los perros de raza sólo son capaces de hacerlo si su dueño comienza a empobrecerse. Como me dijo un pibe, una vez, en una fiesta, “los perros siempre tienen que andar con hambre”. Hay que estarse atento para no andar tapando con dogui otros problemas que nos andan merodeando. Partiendo de esa lógica de sensatez fundamental, miremos a nuestro compañero directamente a los ojos y cumplamos honradamente nuestra misión: Potenciarlo al máximo. Después, todo es arrojarle recortes de milanesa y galletas, cuando lo merezca; demostrándole, todos los días que te toque acompañarlo, lo feliz que te ponen sus progresos. Somos animales sociales, ambos, y no existe mayor felicidad que la mirada del otro. Si tu perro es cómplice tuyo en el delito, viaja en tren desde Escalada hasta Monte Grande sin pagar boleto, y se planta ante al primer doberman que se le cruce, sin lugar a dudas, no tendrá problemas en practicar esta técnica. Bastará con escucharlo sinceramente cada vez que lo necesite y no hacer preguntas tontas cuando vuelve roto después de una noche movida. Con eso lo vas a tener de tu lado, siempre, te lo aseguro.
Hemos dicho Escondete!
lunes, 9 de julio de 2012
Decálogo de Escondete!
- No existe acto más cobarde que el hablar mal de una persona que no se encuentra presente. Eso, y fisgonear la vida de los otros por facebook , ó, escribir comentarios sectarios y anónimos en los sitios más populares de la web, es como pegar por la espalda un castañazo y esconder la mano, ó peor aún, meterle la traba a un borracho y jactarse de chistoso.
- No hacerse el distraído con las personas y cosas que verdaderamente te atraigan. No hay nada más nocivo para nuestro cuerpo que ir contra lo que deseamos. Piropear, sonreír, guiñar un ojo, abrir los ojos con asombro, bajar los párpados como persianas, y besar; son acciones recomendables, que no deberían faltar en el día a día de cualquier sujeto sensato que quiera ser parte de este movimiento.
- Siempre tener presente que: Humanos que ni siquiera contaban con energía eléctrica, han escapado de la cárcel en una noche de tormenta; han migrado acorralados por el hambre y la guerra en barco a un país inhóspito; han fundado periódicos anarquistas; han tenido más de seis hijos; han escrito obras maestras, para despedirse al fin con una muerte heroica a los treinta y pico de años. Con esto no digo que estemos papando moscas, pero llorar la carta porqué no podemos comprar dólares, ó refunfuñar porque la General Paz está cargada, como que termina siendo una mariconada.
- Sentir lástima es un gran acto de soberbia. Creerse el salvador del mundo porque donaste un pullover de hilo de los ´90, ó un jean que te quedaba chico no te hace Mahatma Gandhi .
- “La libertad de hacer lo que se quiere es una frase desprovista de sentido cuando no se sabe querer algo”; dijo Errico Malatesta. No podríamos explicar bien el sentido de esta frase, pero estamos completamente de acuerdo.
- Aunque no califiques para los créditos hipotecarios del gobierno y te ninguneen el dni por dos meses, no pierdas las esperanzas. Siempre habrá posibilidades si llevás en tu bolsillo un manojo de ideas.
- No es necesario contar con un pasado legendario y haber visto a Sumo en Palladium a los nueve años, haber tomado ayahuasca en el Amazonas, ó pasar música en Niceto los lunes a la noche. La onda no se compra, ni se compró nunca muchacho. Por suerte es gratis, y está a la vuelta de cualquier esquina.
- Asumir que uno es un neurótico, que hace pis en la pélela de su hija, que golpea a su pareja mientras duerme, o que llama a su ex novio para salvar el momento. Son buenos puntos de partidas para saber que tenemos un inconsciente de mierda.
- Poder escribir de vez en cuando, tejer una bufanda, salir a caminar bajo el sol despreocupado, fumarte uno con tu primo en la terraza, hablar por teléfono dos horas con tu hermana ó, sacar adelante un merengue italiano, son pequeños alicientes. Como encontrar un kiosco abierto un domingo a la una de la mañana. (El peor horario del trabajador, por excelencia).
- Por pequeño que te sientas, estás ocupando un espacio. Recordá siempre que esconderse no es desaparecer, es encontrar un buen refugio para poder zafar.
domingo, 27 de mayo de 2012
Ave de Tormenta.
Por fin puedo arrojar
al tacho de basura mi día laboral. Todo el día actué como un maldito
miserable. Comiendo un sándwich de vacío mientras iba a cobrarle a un moroso. O
tratando de quedar bien con el idiota de mi jefe. Pero ahora me siento bien
distinto, ya no actúo como un asesor de crédito que quiere alcanzar el premio,
ni como un estudiante que mira el
celular aburrido mientras la profesora da clases. Ahora voy suelto por las calles de
Lomas y el viento fresco del invierno, me desparrama tu adorable recuerdo, que
me llena de ganas. Me gustaría cruzarme contigo, chica poeta. Pero es tan
remota la posibilidad de encontrarte, que sería absurdo desearlo. Estaría bueno
visitar a un gran amigo, pero creo que ya no tengo…
Si tan sólo me acompañara mi perro, podría hacer mil
cosas, ir a la villa de Talleres a pegar
faso por ejemplo, pero Maxi murió hace dos meses. Que Dios lo tenga en la
gloria…
Mi compañera y mi
hijo político están en el cumpleaños de mi sobrino político. Yo no fui pero el
pibe me cae perfecto, le deseo un gran año para él y para su cuadro de fútbol.
La semana que pasó estuvo tan gris como mi suerte, pero como
leí en una pizarra en el jardín de mi nena
esta mañana, “El sol del veinticinco viene asomando”, comencé a abrigar
ciertas expectativas al respecto. Mientras
las aves de tormentas sigan corriendo
por encima de esta parada desértica, y el vendedor de alfajores triples se haya vuelto a su casa, siempre habrá esperanzas de que salga el sol mañana. Por lo pronto
asoma el 318 violeta que me deja a dos cuadras de casa. El colectivo va
semivacío, el chofer, un hombre dormido con la boca abierta en el último
asiento, y una paisana que teje y teje, son mis únicos acompañantes, me siento
en intimidad con ellos, como si no hiciera falta mediar palabras para sentirnos en confianza. El vaivén parsimonioso del bondi me acuna contra la ventana. Las
luces de afuera se reflejan en el vidrio empañado como una fibra mojada. Me siento tan cómodo que me da paja bajarme en la próxima parada. Hay una atmósfera
de despreocupación en el bondi que sin quererlo me absorbió. Cargo mi mochila y saludo al bondilero que me mira por el espejo
retrovisor. Las calles de Escalada están empapadas. En la esquina el hambre
clama, una señora busca en las bolsas de basura algo apetitoso, ó de valor.
Cuando cruzo la avenida, la vieja de
pelo entrecano y grasiento, me mira fijo, como una leona hambrienta que acecha a
su presa. Me da pavor. No me atrevo a dejarle una moneda, aunque después
regrese sobre mis pasos y me acerque tímido hacia ella.
-Sin ánimo de ofenderla señora, le dejo una consideración-
Le ofrecí cinco pesos más miserables que yo. No tenía el valor de mirarla de
frente. La situación era tan ridícula
que la señora comenzó a soltar una risa que sonaba como el graznido de un cuervo.
Me puse cada vez más incómodo a medida que aumentaba el sonido de sus carcajadas
destempladas. No soporté más mi recelo y la miré de frente. ¡Qué mirada tan
profunda e inolvidable detrás de esa cara curtida por el filo del invierno! Cuánta
sabiduría acumulada detrás de tanta tiniebla maloliente! La señora, intuyendo mi
sorpresa, de un zarpazo tomó el billete arrugado y continuó con lo que estaba
haciendo. Me despedí imperceptible y pude comprender lo que había ocurrido, acababa
de ver una cabeza de tormenta, una alma
poeta despojada de su familia, sin amigos, degradada por la ingratitud. Una
sobreviviente de esa multitudinaria
generación de esclavos del dinero.
Mauro.
Mauro.
jueves, 5 de abril de 2012
¡No existís!
Pienso luego existo. Es la gran frase del filósofo René Descartes, que resuena en mis oídos cada vez que la leo, o la escucho. Yo puedo dudar de mi existencia, pero no queda ninguna duda que soy una cosa que piensa. Cada mañana, dudo si es que estoy dormido o despierto, pero no dejo de percatarme que estoy dudando. Y así arrancamos, cada uno de nosotros, el día. Seguramente Durkheim -este autor que leímos todos aquellos que tuvimos que sortear la materia Sociología alguna vez-, agregaría que Descartes pensó, lo que denominó después el cogito cartesiano, porque nació en un lugar determinado, tuvo una educación determinada. En fin, tuvo un entorno social e histórico que lo moldeó, quizás como el filósofo racionalista más influyente de la sociedad moderna. A mí hay algo que no me cierra en lo que dice Durkheim, aunque aclare que hay cierta rebeldía de la generaciones nuevas en aprender lo que las generaciones viejas le enseñan, deja muy poco espacio a la característica innata del sujeto a transformarse y a transformar el mundo. A mi parecer, el pensamiento de Durkheim cae en un determinismo histórico que peca de reduccionista.
En las antípodas de la escuela clásica, figura entre otros, el existencialismo de Jean Paul Sartre, que postula: “La existencia precede a la esencia” Entiendo en este concepto, que nuestro devenir existencial nos define como personas a través de nuestros actos, deliberados o no. A lo largo de nuestras vidas nos encontramos con pequeños y grandes dilemas que nos atormentan. Y creemos equívocamente que vamos hallar la respuesta correcta. En ese trayecto podemos llegar a consultar al psicólogo, encarar viajes sumamente incómodos, o hasta dejar de hablar con nuestra propia madre. Pero al cabo de un tiempo recapitulamos y descubrimos, cual epifanía, que la salida es dar un paso hacia delante para pasar de casillero. Y al fin darnos cuenta que ningún precipicio es eterno.
Sartre nos compromete hacernos cargo de nuestras vidas, que según él, no dejan de ser absurdas. Lo que resulta muy romántico, en el buen sentido de la palabra. Pero sinceramente no creo que tengamos un margen de libertad tan amplio. Por ejemplo: Yo puedo elegir no trabajar en relación de dependencia, alquilar y no vivir en la azotea de la casa de mi vieja, ó no comportarme como un pelmazo con mi vecina de enfrente. Pero de ninguna manera, puedo elegir ser candidato a Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires para las próximas elecciones, simplemente porque no tengo los recursos de un millonario. Focault, como una especie de discípulo errante, nunca vanaglorió al viejo Sartre, aunque sentía por él una profunda simpatía. Nos enseña que nuestro modo de ir al baño o llorar en los velorios, está atravesado por relaciones de poder, esas inefables babas del diablo. El poder no se posee, se ejerce. Y con esas palabritas Focault nos cambió la vida. En cada relación con otras personas que establecemos advertimos el fin de la inocencia: Cuando hablamos con nuestro jefe, ó nos deshacemos en explicaciones con nuestro vecino que nos amenaza con denunciarnos por ruidos molestos.
Lo que últimamente me resulta profundamente letal de la filosofía es su inaccesibilidad. Para entrarle a sus textos y no perder la paciencia, hay que machacar y machacar, probar con cien llaves diferentes, hasta que por fin abrimos una puerta. Eso sí, detrás de cada paso de bebé que damos, nos volvemos bien distintos.
Mauro.
viernes, 16 de marzo de 2012
¡Feliz Día del Consumidor!



En el día Internacional del Consumidor Escondete! recorrió las calles de Buenos Aires para documentar la absoluta sumisión visual a las invasivas pautas del mercado capitalista. Y aunque el medio no es el mensaje, en una de esas, observen como los adinerados y poderosos se ponen de nuestro lado y se rebelan contra la apropiación del espacio público y la publicidad agresiva.
¡Zaira, Gustavo y desconocido millonario, ya son parte de la familia de Escondete!
Hemos dicho! Escondete!
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