Literatura barrial.

jueves, 26 de agosto de 2010

Relatos de la lucha social IX


Contienda Twittera

La afirmación twittera del actual Jefe de Gabinete, Aníbal Fernandez, " A mi me gusta que me unten los bigotes con manteca", desató las más diversas reacciones en la última semana cibernética". "Soy usuario de Fibertel desde el primer día. Me vuelvo loco si me untan con manteca la pelada" le contestó un virulento Pino Solanas, Diputado Nacional por Proyecto Sur. " Yo, a duras penas puedo enviar un mail, pero Chiche suele bajar películas Gore. Las miramos en casa, excepto que juegue Banfield ¿No?" confesó, el candidato a Presidente para el 2011, Eduardo Duhalde.
Mientras los referentes políticos disparaban afirmaciones en la red social, los usuarios también aportaban lo suyo: johnny@lapuze descargó " Me parece una idea desbigotada, más que descabellada, como suele afirmar la oposicíon". Simultáneamente el grupo " Por la libre elección de lacteos untables" convocaba por Facebook a una marcha frente a la fábrica La Serenísima el próximo lunes a la madrugada, con el lema " Yo me unto lo que quiero"

Meseta profesional

En tanto, el equipo periodístico de Escondete! asistía a la contienda twittera en calidad de seguidor atento. Un poco para no entrar en el debate sin ideas, y otro poco porque nos cuesta mucho sintetizar nuestra filosofía en ciento cuarenta caracteres. Nos encontrábamos, por decirlo de algún modo, en una "meseta" en cuanto a lo profesional. Pero la vocación no es un chiste y Escondete! no va al psicólogo, sabemos muy bien que hacer cuando hay un problema: ponerlo a un costado y seguir adelante.
Después de haber pasado un mes desolador, esperando que suene el maldito teléfono, o que caiga un correo electrónico con una propuesta laboral de un prestigioso medio, que nunca llegó. La dupla comunicacional arribó a la siguiente conclusión: esperar que alguien te ofrezca un empleo, es similar a morir lentamente de inanición al costado de una ruta desértica y mirar como los cuervos vuelan en círculos sobre tu cabeza.
Pero el azar dio un golpe de timón. El jueves último, mientras terminábamos de confeccionar el fixture del campeonato de fútbol de la liga de empleados del Banco Provincia, (Una changuita " frilo" que nos salió a última hora) el popular ringtone Giroscopio del celu de Gripi comenzó a emitir su dulce melodía.
-Chkos ¿Les va cubrir una lucha de sumisión? ¡Hay buena teca eh! Es hoy a la noche, en el gimnasio Unidos de Pompeya ¿Se prenden?- decía el sms de Delivery Boy, nuestro estelar amigo.
Con emoción comenzamos a sentir el cosquilleo de un nuevo desafío y no dudamos un instante.
-¡Siii!-

Lucha de sumisión: una victoria "apretada"
Sobre las nueve de la noche llegamos al local que quedaba en Sáenz al 800, las luces de la vereda estaban apagadas y al principio pensamos que el lugar estaba cerrado. Una luz mortecina, a la entrada de un pasillo, nos indicó el camino. El gimnasio estaba semioscuro y habían corrido las máquinas a un costado, en el centro del salón había un cuadrilátero iluminado con una luz blanca que dominaba la escena. Un luchador de cuerpo protuberante y lampiño se interpuso y nos dijo:
-Se equivocaron, la fiesta de quince es en la casa de al lado- exclamó jocoso.
-Nosotros vamos a escribir la crónica del evento- se presentó, convincente, Gripi.
-¿Y la cámara?-
- Nuestra trabajo consiste en atrapar los testimonios de los luchadores con un grabador Sony de alta tecnología, luego volcamos las palabras al papel, con los condimentos y la cocción que necesite- dije, y me sentí el Gato Dumas del periodismo.
La música de Eminen rebotaba contra las paredes espejadas. El público, compuesto por un 90% de varones, de desarrollada masculinidad, rodeaba el ring vitoreando excitado. Nos acercamos prestos, los gritos aumentaban y no nos queríamos perder ningún detalle.
-¡Bueeenaaaaas Nooocheeeees Amigooos!-. Un rubio enfundado en un maillot negro y muñequeras al tono, saludó arengando a la concurrencia. Nos ubicamos al costado derecho del escenario, un pasillo humano se abrió entre la gente, por el medio y con un diminuto taparrabos apareció un pelirrojo con el cuerpo cubierto de pecas, saludando al público. Los jóvenes, que estaban a su alrededor, palmeaban sus glúteos a modo de bienvenida. Con un salto gimnástico, se ubicó en el centro del cuadrilátero y la multitud estalló.
-¡Con ustedes Paaabloooo Maarmoool!- anunció el presentador y continuó:
-Y en el otro rincón, el maligno hombre del cementerio- uhhhh uhhhh- el público abucheaba y tiraba bollitos de papel. Un luchador caminaba hacia el ring como un gorila al cual recién lo habían sacado de una jaula.
-Uuhh uhhh- la multitud se enardecía
-¡Con ustedeees... El SE-PUL-TU-RE-RO!-
-Uuhhhh uhhhh-
¡Quedamos encandilados!
-¿Cómo está la gente?- La cálida voz de Delibery Boy nos devolvió dulcemente a la realidad.
-¡Delibery!- Gritamos al unísono fundiéndonos en un abrazo triangular que duró todo el primer round.
-Delibery ¿De que se trata esta locura?- preguntó Gripi sorprendida.
- Vos viste que a mi por el lado de la moral no me corre nadie...- se sonrió Delibery bajando la vista.
-¿Mucha fricción y ni una piña?- lo pregunté curioso.
-Esto es otra cosa muchachos, hay que cambiar la cabeza para poder verlo.Se trata de inmovilizar al oponente, hasta que este se rinda. Otra cosa, es como una guerra de mentes... ¿Entendés?- explicó Delibery pedagógico.
-Además, que profesional que estás- observó Gripi mirándolo concienzudamente. En ese momento noté el traje gris con hombreras y el gel en el pelo.
-Es que soy el RRPP, mi función ya no es sudar la camiseta sino hacer que la rueda gire... Y uno mensajea con la ropa...- dijo, y nos guiñó el ojo. Se lo veía cómodo en su nueva faceta.
Esa noche el Sepulturero terminó enterrando al hombre de Neanderthal y nosotros saboreando una muzzarella en La Blanqueada. La tertulia fue larga y sobre el final Delibery nos alcanzó con su moto hasta la parada del colectivo-
-Delibery, hasta la próxima, lo saludé emocionado-.
-Chau Brian- susurró Gripi con los ojos vidriosos.
-Hasta la próxima pelea, amigos- dijo Brian acelerando la moto.
-¿Dónde vas?- alcancé a preguntarle.
- Me voy pisando el futuro- contestó, dejando a su paso una estela de humo en la madrugada de Pompeya.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encanto chicos, mas que nada el temita de dejar a los costados los problemas y seguir adelante, esa es la forma de resolverlos, eso y acostarse con chicas mas lindas y en mayor cantidad se trata el progreso de la vida.
saludos
juan carlos de villa diamante